Austral parakeet
Descripción:
Orden: Psittaciformes
Familia: Psittacidae
Tamaño: 31 cm. Esta ave pertenece a la familia de los "loros", los cuales en Patagonia encuentran dos representantes, la Cachaña y el Loro Barranquero (Cyanoliseus patagonus). Este último es más común en la estepa y llega los bosques excepcionalmente, siendo la Cachana el único "loro" propia mente de los Bosques Andino Patagónicos. Loro mediano y de distribución extendida en los bosques de la Patagonia. Coloración general verde apagada con la cola larga y rojiza. Dorso verde más brillante. Los ejemplares de las poblaciones australes (subespecie minor) son más pequeños y de coloración más contrastada. Plumas con puntas más oscuras que le dan un aspecto escamado especialmente en ventral, lomo y corona. Mancha rojiza de extensión variable en el abdomen. Pico pequeno y algo ganchudo. Iris y periorbital oscuros, Lorum y frente pardos o rojizos. Remeras primarias con tonos de color celeste turquesa. Cola en vista dorsal rojo brillante, ventralmente salmón. Muy parecida al Choroy (Enicognathus leptorhynchus), difícil de diferenciar a la distancia, a diferencia de éste, la cachana tiene el pico menos ganchudo y el rojo de la cara no tan extendido. INMADURO: similar al adulto, pico con ápice blancuzco y plumaje más oscuro.Comportamiento:
Hábitos: Resulta fácil de reconocer por su carácter bullanguero, su movimiento en grandes grupos y su colorido plumaje.
Cuando vuela agita velozmente sus alas, largas y agudas, batiéndolas con fuerza, lo que ayuda a reconocerlas en vuelo.
En bandada, a veces mixta junto al Choroy, en el norte de su distribución. Confiada. Se
posa en ramas altas. El tamano de las bandadas varía durante el ano, normalmente no superan los 5-8 individuos, pero pueden ser muy grandes (más de 100 ejemplares) a partir de los inicios del otono y durante el invierno.
Alimentación: Se alimenta en el suelo o sobre las plantas, principalmente de frutos y brotes de Lenga (N. pumilio), semillas de Canelo (Drimys winten) y de Araucaria (A. araucana), a partir de febrero sobre los conos o en el suelo, e incluso semillas de exóticas como el pino (Pinus sp.). Utilizan las patas para manipular el alimento. También suele consumir polen, flores, brotes y larvas de insectos.
Reproducción: Nidifica en diciembre, en el interior de los bosques, en parejas aisladas y silenciosas, ocupando huecos en árboles. Huevos blancos opacos, nidada de 4 a 6. Emplea huecos naturales o nidos viejos de Carpintero gigante (Campephilus magellanicus) que son acondicionados por la pareja sin agregar materiales externos. Requiere de árboles con algún grado de pudrición y cavidades de gran tamano. Los árboles que ocupa principalmente son de Lenga (N. pumilio), Coihue (N. dombeyi) y Araucaria (A. araucana). Territorial, defiende los alrededores del hueco donde anida. Acostumbra a reutilizar las mismas cavidades en temporadas reproductivas sucesivas. La puesta es tardía, comienza a fines de diciembre. Pone de 4 a 8 huevos, rara vez 11. Los huevos son incubados durante 25 días por la hembra. Los pichones permanecen en el nido aproximadamente 53 días y son cuidados por ambos padres.
Habitat:
La mayor cantidad de registros de invierno se debe al desplazamiento de las bandadas a zonas más bajas, lo cual coincide con la percepción popular de que cuando “bajan los loros” anuncian mal tiempo (nevadas).
Bosques cordilleranos, principalmente de Lenga (Nothofagus pumilio) y Nire (N. antarctica), pero también en bosques de Araucaria (Araucaria araucana) en el norte de su distribución. En invierno ingresa en valles, ciudades y áreas rurales. Vista hasta los 1900 msnm.
Existen registros de este "loro" en todo el Bosque Andino Patagónico hasta Tierra del Fuego, considerándose el "loro más austral del mundo".
Estatus:
No globalmente amenazada. Endémica de los bosques templados australes de Chile y Argentina. sus poblaciones se verían afectadas por la disminución y degradación del bosque a causa de la tala e incendios.
Distribución:
Residente permanente en poblaciones del norte movimientos altitudinales invernales hacia zonas más bajas, como valles, cultivos o áreas urbanas. Las poblaciones del extremo sur no realizan este tipo de movimientos. La mayor cantidad de registros de invierno se debe al desplazamiento de las bandadas a zonas más bajas, lo cual coincide con la percepción popular de que cuando “bajan los loros” anuncian mal tiempo (nevadas).
Bibliografía: Bibliografía: Guía de identificación de aves de Argentina y Uruguay, Narosky-Yzurieta, Edt. Vazquez Massini,2010; Aves terrestres de la Patagonia, Povedano_Bisheimer, 2016.